Cómo cuidar y limpiar tus joyas de oro

Pulsera de clip de oro 14k en un exhibidor

El oro es resistente, pero el uso diario, las cremas y el agua le quitan brillo. Con estos cuidados tus joyas lucen como el primer día.

Cómo limpiarlas en casa

  1. Mezcla jabón neutro con agua tibia.
  2. Sumerge tus piezas de oro 10k o 14k durante 10 minutos.
  3. Frótalas con un paño o un cepillo de cerdas suaves.
  4. Enjuágalas con agua limpia y sécalas con algodón o un paño suave.

No uses cloro ni productos agresivos.

Antes de ponértelas

  • Cremas, perfume y maquillaje: aplícalos primero y ponte tus joyas cuando se hayan absorbido. Sus químicos pueden dañar los metales, las perlas y las piedras.
  • Limpieza de la casa: quítate tus joyas. El cloro, el amoniaco y otros químicos pueden dañar el oro de forma permanente.
  • Ejercicio: en rutinas de alto impacto o con pesas, quítatelas para que no se atoren ni se golpeen.

Mar, alberca y regadera

  • Mar y alberca: el cloro y la sal opacan el brillo. Al salir, enjuaga tus joyas con agua dulce, sécalas y guárdalas en un lugar seco.
  • Regadera: el jabón, el shampoo y el acondicionador dejan una película que apaga el brillo. Lo ideal es quitártelas antes de bañarte.

Cómo guardarlas

  • Guarda el oro separado de otras joyas, en bolsitas de tela o compartimentos individuales, para que no se raye.
  • Cierra el broche de las cadenas y guárdalas por separado para que no se enreden.
  • Guarda los aretes en pares, con sus broches puestos, y los anillos con piedras por separado.

Mantenimiento

  • Después de usarlas, pásales un paño suave para quitar grasa y huellas.
  • Revisa de vez en cuando broches y engastes, sobre todo en pulseras, cadenas y anillos con piedras.
  • Una vez al año, llévalas a una revisión profesional.

Para reparaciones, ajustes y más información, visita Cuidados y Reparaciones.